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jueves, 3 de julio de 2008

Más Sobre el Satanismo...

Nuevamente sigo subiendo información sobre el Satanismo, en esta ocasión dejare las reglas fundamentales del mismo para todos aquellos iniciados o simplemente curiosos que deseen saber la verdad sobre esta religión.

Nueve declaraciones, Once Reglas y Nueve Pecados... por Anton Szandor LaVey




Las Nueve Declaraciones Satánicas
1. Satán representa indulgencia, en vez de abstinencia!
2. Satán representa existencia vital, en vez de quimeras espirituales!
3. Satán representa sabiduría no mancillada en vez de auto engaño hipócrita!
4. Satán representa amabilidad a quienes se la merecen, en vez de amor desperdiciado en ingratos!
5. Satán representa venganza, en vez de dar la otra mejilla!
6. Satán representa responsabilidad para el responsable, sin preocuparse por vampiros psíquicos!
7. Satán representa al hombre como otro animal, algunas veces mejor, la mayoría de las veces peor que aquellos que caminan a cuarto patas; animal que, por causa de su "desarrollo divino e intelectual" se ha convertido en el más vicioso de todos!
8. Satán representa todos los así llamados "pecados", en tanto éstos lleven a la gratificación física, mental o emocional!
9. Satán ha sido el mejor amigo que la Iglesia haya tenido, ya que la ha mantenido en el negocio todos éstos años!


Once Reglas Satánicas

1. No des tu opinión o consejo a menos que te sea pedido.
2. No cuentes tus problemas a otros a menos que estés seguro que quieran oírlos.
3. Cuando estés en el hábitat de otra persona, muestra respeto o mejor no vayas allá.
4. Si un invitado en tu hogar de enfada, trátalo cruelmente y sin piedad.
5. No hagas avances sexuales a menos que te sea dada una señal de apareamiento.
6. No tomes lo que no te pertenece a menos que sea una carga para la otra persona y esté clamando por ser liberada.
7. Reconoce el poder de la magia si la has empleado exitosamente para obtener algo deseado. Si niegas el poder de la magia después de haber acudido a ella con éxito, perderás todo lo conseguido.
8. No te preocupes por algo a lo cual no necesites sujetarte tu mismo.
9. No hieras ninños pequeños.
10. No mates animales no humanos a menos que seas atacado, o para alimento.
11. Cuando estés en territorio abierto, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pídele que pare. Si no lo hace, destrúyelo!





Nueve Pecados Cardinales por Anton Szandor LaVey




1. LA ESTUPIDEZ -El número uno de los Pecados Satánicos. El Pecado Cardinal del Satanismo. Es una lástima que la estupidez no sea dolorosa. La ignorancia es una cosa, pero nuestra sociedad crece cada vez más en la estupidez. Depende de las personas que están de acuerdo con cualquier cosa que se les dice. Los medios de comunicación promueven una estupidez cultivada como una postura que no sólo es aceptable sino laudable. Los Satánistas deben aprender a ver a través de ésos trucos y no pueden darse el lujo de ser tontos.
2. PRETENSIÓN --las actitudes vacías pueden ser muy irritantes y no se aplican alas reglas cardinales de Magia Menor. Se encuentra en el mismo nivel con la estupidez y es lo que mantiene el dinero en circulación estos días. Se hace que todo el mundo se sienta la gran cosa, así lo sean o no.
3. SOLIPSISMO --puede ser muy peligroso para los Satánistas. Es proyectar tus reacciones, respuestas, y sensibilidades en alguien más que probablemente está bien lejos de sentirlas como tú. Es caer en el error de esperar que las personas te den la misma consideración, cortesía, y respeto que tú les das. No lo harán. En lugar de hacer tal cosa, los Satanistas deben esforzarse en aplicar el "Trata a los demás como te traten a ti." Funciona para la mayoría de nosotros y requiere una vigilancia constante para que no caer en la cómoda ilusión de que todos son como tú. Como se ha dicho, ciertas utopías serían ideales en una nación de filósofos, pero desgraciadamente (o quizás afortunadamente, desde un punto de vista propio de Maquiavelo) estamos bien lejos de tal cosa.
4. AUTO-ENGAÑO HIPÓCRITA --está en las Nueve Declaraciones Satánicas pero merece ser repetido aquí. Otro pecado cardinal. No debemos rendir tributo a cualquiera de las vacas sagradas que se nos presentan, incluso aquellos papeles que se espera que interpretemos. La única vez que el auto-engaño tendría cabida sería cuando es divertido, y siendo consciente de ello. ¡Pero entonces, no es auto-engaño!
5. CONFORMISMO REBAÑERO -Es más que obvio desde un punto de vista Satanista. Está bien acoplarse a los deseos de una persona, si al final te trae algún beneficio. Pero sólo los necios siguen con el rebaño, permitiendo que una entidad impersonal te diga lo que tienen que hacer. La clave es escoger a un amo sabiamente en lugar de ser esclavizado por los antojos de muchos.
6. FALTA DE PERSPECTIVA --De nuevo, éste puede causar un mal rato a un Satanista. Nunca debes perder de vista quién y qué eres, y la amenaza que puedes ser, por tu misma existencia. Estamos haciendo historia ahora mismo, todos los días. Ten siempre presente el marco histórico y social en el que vives.. Ésa es una clave importante para la Magia Menor y Mayor. Mira los parámetros y encaja las cosas de tal manera que las piezas encajen en el orden que desees que queden. De ésta manera no estarás oscilando entre el constreñimiento del rebaño-Sé consciente de que estás trabajando en otro nivel completamente alejado del resto del mundo.
7. EL OLVIDO DE ORTODOXIAS PASADAS -Ten en cuenta que esta es una de las claves para lavarle el cerebro a las personas de forma que puedan aceptar algo como "nuevo" y "diferente", cuando en realidad es algo que había sido aceptado ampliamente pero es presentado en un nuevo empaque. Se espera que nos asombremos y respetemos el genio del "creador" y nos olvidemos del original. Esto es lo que hace a una sociedad desechanle.
8. ORGULLO CONTRAPRODUCENTE --La segunda palabra es importante. El orgullo está bien hasta que llega a un punto en el que comienza a afectarnos. La regla del Satanismo es si funciona para tí, grandioso. Cuando deja de hacerlo, cuando te has arrinconado y la única manera de salir es decir, "lo siento, cometí un error, desearía que pudiéramos arreglarlo de alguna forma," entonces hazlo.
9. FALTA DE ESTÉTICA --Ésta es la aplicación física del Factor de Equilibrio. Es importante en la Magia Menor y debe ser cultivada. Es obvio que casi nadie puede hacer mucho dinero así, al menos la mayoría del tiempo lo que es descorazonador en una sociedad de consumo, pero es una herramienta Satánica esencial y debe aplicarse para hacer eficiente el uso de la magia. No es lo que se supone que le guste a uno--es lo que le guste a uno. La estética es una cosa muy personal, que refleja algo de la naturaleza de uno mismo, pero también existen cosas y estructuras que son universalmente consideradas como agradables y placenteras lo cual es un hecho que no debe negarse.



miércoles, 2 de julio de 2008

Presentación del Blog

He creado este blog para poder expresar al mundo mis pensamientos acerca de algunos temas de mi intereses personal que pueden o no compartirse con los lectores del mismo pero que prometen no aburrir.

Existen muchas cosas de las cuales la gente normalmente prefiere no hablar, y aunque les gustaría hacerlo prefieren simplemente evitarlo para no entrar en conflicto con el pensamiento "normal" sobre asuntos que tienden a ser descalificados por la sociedad actual.

Si hay que buscar un culpable de esta perversa acción de descalificación sin sentido lo primero que se viene a mi mente es la religión mas practicada del mundo.El Cristianismo y sus distintas ramas.

La iglesia Católica es una gran mentira y cada vez mas gente que incluso es practicante de esta religión piensa exactamente lo mismo. Profundizare este tema mas adelante, pero ahora para estrenar este nuevo blog voy a dejar un fragmento de la Biblia Satánica (Biblia Negra) que habla de manera muy cierta y realista sobre los pecados capitales del Cristianismo.


Los siete pecados capitales de la Iglesia Cristiana son: codicia, orgullo, envidia, ira, gula, lujuria y pereza. El Satanismo recomienda complacerse en cada uno de estos «pecados», puesto que todos ellos conducen a la satisfacción física, mental o emocional.
Un Satanista sabe que no tiene nada de reprobable el ser codicioso, ya que ello no significa otra cosa que desear más de lo que ya tiene. La envidia representa considerar favorablemente lo que los otros poseen y aspirar a tener las mismas cosas por uno mismo. La envidia y la codicia son las fuerzas que motivan la ambición -y sin ambición, se lograría bien poco verdaderamente importante-.
La gula es simplemente comer más de lo que necesitas para mantenerte vivo. Cuando has comido en exceso hasta el punto de la obesidad, otro pecado -el orgullo -te motivará a recobrar un aspecto que renovará el respeto hacia tí mismo.
Todo aquel que compra una prenda de vestir con otro objeto que no sea el de cubrir su cuerpo y el de protegerse de los elementos naturales, se hace culpable de orgullo. Con frecuencia, los satanistas encuentran espíritus «progresistas» que sostienen que las etiquetas no son necesarias. A esos detractores de las etiquetas es preciso hacerles notar que una o varias de las prendas que ellos mismos llevan no son indispensables para mantenerlos abrigados. En esta Tierra no hay una sola persona que renuncie al omato. El Satanista señala que todo el omato que se advierta en la persona de esos espíritus «progresistas» viene a demostrar que también ellos son culpables de orgullo. Por muy verbosos que esos cínicos sean en su descripción intelectual de lo muy libres que son, lo cierto es que siguen luciendo los elementos del orgullo.
El mostrarse reacio a levantarse por la mañana es ser culpable de pereza, y si permaneces bastante tiempo en la cama, puedes encontrarte cometiendo un nuevo pecado -lujuria-. Sentir la más leve agitación del deseo sexual es incurrir en el pecado de la lujuria. Para poder asegurar la propagación de la especie, la naturaleza ha hecho de la lujuria el segundo instinto más poderoso; siendo el primero el instinto de conservación. Dándose cuenta de esto, la Iglesia Cristiana hizo de la fornicación el "Pecado Original". De esta manera, se aseguraron de que nadie escaparía del pecado. Tu propia existencia es consecuencia del pecado ¡¡el Pecado Original!
El instinto más fuerte en todos los seres vivos es el instinto de conservación, lo cual nos lleva al último de los siete pecados mortales -la ira-. ¿No es nuestro instinto de conservación el que entra en juego cuando alguien nos perjudica, cuando nos encolerizamos lo suficiente para protegemos de ataques ulteriores? Un Satanista practica el lema: «¡Si un hombre te abofetea en la mejilla, rómpele la otra!». Que ningún ultraje quede sin castigar, Sé como un león en el combate. ¡Sé peligroso incluso en la derrota!
Puesto que los instintos naturales les conducen al pecado, todos los hombres son pecadores; y todos los pecadores van al Infiemo. Si todo el mundo va al Infiemo, entonces no hay duda de que encontrarás allí a todos tus amigos. El Cielo debe estar poblado de criaturas más bien extrañas, habida cuenta de que todo su afán en la vida era ir a un lugar en el que pudieran tañer eternamente un arpa.
"Los tiempos han cambiado. Los jerarcas de la Iglesia ya no predican que todos nuestros actos naturales son pecaminosos. Ya no pensamos que el sexo es sucio -o que sentir orgullo de nosotros mismos es vergonzoso- o que desear lo de los demás es perverso". ¡Claro que no, los tiempos han cambiado! "Si deseas una prueba de ello, basta con que mires lo muy liberales que se han vuelto las Iglesias. Vamos, si están practicando todas las cosas que ustedes predican!".
Los Satanistas oyen constantemente estas afirmaciones y otras por el estilo, y no tienen inconveniente en admitir que es así. PERO, si el mundo ha cambiado tanto, ¿por qué seguir aferrándose a los restos de una fe moribunda? Si tantas religiones han empezado a negar sus propias escrituras porque han quedado desfasadas, y si predican la filosofía del satanismo, ¿por qué no llamarle a éste por su legítimo nombre, Satanismo? Ciertamente, eso sería muchísimo menos hipócrita.
En años mas recientes ha habido un intento de humanizar el concepto espiritual del Cristianismo. Esto se ha manifestado de las maneras menos espirituales posibles. Las misas que habían sido dichas en latín ahora son dichas en los idiomas comunes -lo cual lo único que logra es que todo el sinsentido sea mucho más fácil de entender, y al mismo tiempo priva a la ceremonia de la naturaleza esotérica que es consistente con los principios del dogma. Es mucho más fácil obtener una reacción emocional utilizando palabras y frases que no puedan ser entendidas, que con declaraciones que aún la mente más simple cuestionará cuando las escuche en un lenguaje más comprensible.
Si los sacerdotes y ministros hubiesen usado hace cien años lo que utilizan hoy en dia en sus iglesias, hubieran sido acusados de herejía, llamados demonios, la mayoría de las veces perseguidos, y sin duda hubieran sido excomulgados.
Los religiosos se quejan: "debemos estar acorde con los tiempos" olvidando que, debido a los factores limitantes y las leyes profundamente enraizadas de las religiones, nunca podrán cambiar lo suficiente para estar acorde con las necesidades del hombre.
Las religiones del pasado siempre han representado la naturaleza espiritual del hombre, con muy poca o ninguna preocupación por sus necesidades carnales o mundanas. Han considerado que esta vida no es màs que transitoria, que la carne no es mas que una envoltura; que los placeres físicos son triviales, y el dolor una preparación digna para el "Reino de Dios". ¡Qué bien se les nota la hipocresía cuando los "religiosos" hacen un cambio en su religión para confrontar las necesidades del hombre! La única manera que el Cristianismo puede servir por completo a las necesidades del hombre es convirtiéndose en lo que el Satanismo es AHORA.
Se ha hecho necesario que aparezca una nueva religión, basada en los instintos naturales del hombre. Y ya tiene un nombre. Se llama Satanismo. Es ese poder condenado el que ha causado la controversia religiosa sobre las medidas de control de la natalidad -una admisión a regañadientes de que la actividad sexual, por el sólo placer de tenerla-, llegó para quedarse.
Es el "Diablo" el que ha causado que las mujeres comienzen a mostrar sus piernas, para excitar a los hombres -el mismo tipo de piernas a las que ahora es socialmente aceptable mirar, que son mostradas por jóvenes monjas que lucen hábitos más cortos-. ¡Qué paso tan acertado en la dirección correcta! ¿Es posible acaso que muy pronto veamos monjas "topless" contoneándose sensualmente al ritmo de "Misa Solemnis Rock"? Satán sonríe y dice que por él no habría ningún problema -muchas monjas son niñas muy lindas con bonitas piernas-.
Muchas iglesias con algunas de las congregaciones más numerosas tienen la música más rítmica y sensual -satánicamente inspirada-. Despues de todo, el Diablo siempre ha tenido los mejores temas.
Los picnic dominicales, a pesar de toda la habladuría de la Tía Marta sobre la "Generosa Cosecha del Señor", no son más que una buena excusa para la comilona dominical, y todos saben que tras los arbustos suceden cosas más interesantes que leer la Biblia.
Los bazares para recolectar fondos para la iglesia son lo que antes se conocia como carnavales, nada más que una excusa empleada para celebrar los placeres de la carne; y que ahora sólo sirven para recoger fondos para la iglesia, y mientras el dinero siga entrando a la iglesia no hay problema, ¡ya que así podrán seguir predicando contra las tentaciones del Demonio! Cabe anotar que estas cosas solo son ceremonias y elementos paganos -que los cristianos tomaron prestadas-. Cierto, pero los paganos se deleitaban en los placeres de la carne, y fueron condenados por la misma gente que ahora celebran sus rituales, solo que ahora los llaman por nombres diferentes.
Los sacerdotes y ministros siempre van en la primera fila en las manifestaciones en pro de la paz, y se tienden en las vias férreas para detener a los trenes que llevan materiales de guerra al frente, con igual dedicación que sus hermanos de hábito, de los mismos seminarios, que bendicen las balas, bombas y soldados, actuando como capellanes de las fuerzas armadas. Alguien, en algún lado, debe estar equivocado. ¿Podria ser que Satán sea el único calificado para actuar como acusador? Ciertamente así lo han llamado!
Cuando un cachorro alcanza la madurez se convierte en perro; cuando el hielo se derrite se llama agua; cuando han transcurrido doce meses, tenemos un nuevo calendario con el nombre cronológico apropiado; cuando la "magia" se convierte en hecho cientifico nos referimos a ella como medicina, astronomía, etc, cuando un nombre ya no es apropiado para una cosa dada, lo más lógico es cambiarlo por uno nuevo que se ajuste mejor para tal propósito. ¿Por qué, pues, no hacemos lo mismo con la religión? ¿Por qué seguir llamando a una religión con el mismo nombre cuando los principios de ésa religion ya no se ajustan al original? O, si la religión predica lo mismo que siempre ha predicado, pero sus seguidores no practican casi ninguna de sus enseñanzas, ¿por qué siguen llamándose a sí mismos por el nombre dado a los seguidores de esa religión?
Si no crees en lo que enseña tu religión, ¿por qué continuar apoyando una creencia que es contradictoria con lo que sientes? Nunca votarías por una persona o una ideología en la cual no crees, así que ¿por qué dar tu voto eclesiástico por una religión que ya no es consistente con tus convicciones? No tienes derecho alguno para quejarte de una situacion politica por la cual has votado o a la que has apoyado de alguna manera -lo cual incluye sentarse y asentir complacientemente con los vecinos que aprueban esa situación, simplemente porque eres muy perezoso o muy cobarde para dar tu opinión-. Lo mismo ocurre con los temas religiosos. Aún si no puedes ser agresivamente honesto sobre tus opiniones debido a las consecuencias desfavorables de tus jefes, tus líderes de comunidad, etc. puedes, al menos, ser honesto contigo mismo. En la privacidad de tu propio hogar, y con tus amigos más cercanos debes apoyar la religión que abrigue tus mejores intereses.
"El Satanismo está basado en una filosofía muy razonable", dice el emancipado. "¿Pero por qué llamarlo Satanismo? ¿Por qué no llamarlo algo como 'Humanismo', o un nombre que no tenga connotaciones de un grupo de brujeria, algo un poco más esotérico -algo menos evidente-?" Hay más de una razón para esto. El humanismo no es una religión. Simplemente es una forma de vida sin ceremonia o dogma. El Satanismo tiene ceremonia y dogma. El dogma, como se explicará después, es necesario.
El Satanismo se diferencia enormemente de las demás religiones de luz blanca, "magia blanca" o grupos mágicos en el mundo de hoy. Estas religiones santurronas y desdeñosas claman que sus miembros utilizan los poderes de la magia sólo para fines altruistas. Los Satanistas miran con desdén a los grupos de magia "blanca" porque sienten que el altruismo es atentar contar la vida. El no tener un deseo de obtener las cosas por ti mismo es algo antinatural. El Satanismo representa una forma de egoísmo controlado. Esto no significa que no debas de hacer cosas por alguien más. Si haces algo para hacer feliz a alguien por quien te preocupas, su felicidad te dará una sensación de gratificación.
El Satanismo defiende la práctica de una forma moderada de la Regla de Oro. Nuestra interpretación de esta regla es: "trata a los demás como los demás te traten"; porque si tu "haces a los demas lo que te gustaria que te hicieran", y ellos, a su vez, te tratan mal, va contra la naturaleza humana seguir tratándolos con consideración. Deberías tratar a los demas como te gustaría que te tratasen, pero si tu cortesía no es correspondida, deberían ser tratados con la furia que se merecen.
Los grupos de brujeria blanca dicen que si maldices a alguien, ese mal se te devuelve el triple, o de manera parecida a la del boomerang, regresa a quien lo envó. Esto es un indicio más de la filosofía culpabilizante que tienen estos grupos neopaganos y pseudocristianos. Los magos blancos quieren hurgar en la brujería, pero no pueden divorciarse a sí mismos del estigma apegado a ésto. Por lo tanto, se llaman a sí mismos magos blancos, y basan el 75% de su filosofia en los principios trillados y desgastados del Cristianismo. Cualquiera que pretenda estar interesado en la magia o en lo oculto por otras razones que no sea obtener más poder personal, es la peor clase de hipócrita. El Satanista respeta al Cristianismo por, al menos, ser consistente con su filosofía culpabilizante, pero sólo puede sentir desprecio por las personas que intentan aparecer emencipadas de la culpa uniéndose a un grupo de brujeria, y seguir practicando la misma filosofía básica del Cristianismo.
Supuestamente, la magia blanca solo es utilizada con propósitos buenos o no egoístas, y la magia negra, se nos dice, es utilizada sólo por motivos egoístas o "malos." El Satanismo no traza tal línea divisoria. La magia es magia, no importa si es utilizada para ayudar u obstaculizar. El Satanista, siendo el mago, debería tener la capacidad de decidir lo que es más justo, y luego aplicar los poderes de la magia para alcanzar sus metas.
Durante las ceremonias de magia blanca, los practicantes permanecen en el interior de un pentagrama para protegerse a sí mismos de las fuerzas "malvadas" a las que invocan para pedir ayuda. Para el Satanista, es un tanto hipócrita el invocar a estas fuerzas para pedir ayuda, mientras que al mismo tiempo te proteges de los poderes a los que has recurrido. El Satanista se da cuenta que solo al aliarse con estas fuerzas puede utilizar del todo los Poderes de las Tinieblas para su mejor provecho.
En una ceremonia de magia Satánica, los participantes no se toman de las manos y bailan en círculo; queman velas de varios colores para varios deseos; invocan los nombres del "Padre Hijo y Espíritu Santo" a la vez que, supuestamente, practican las Artes Negras; escogen un "santo" como guia personal para que los ayude en sus problemas; se empapan de ungüentos olorosos y esperan que el dinero les llueva; meditan para que poder llegar a un "gran despertar espiritual"; recitan largas letanías mencionando de vez en cuando el nombre de Jesús, etc, etc, etc, ad nauseam!
PORQUE -ésta NO es la manera en que se practica la magia satánica-. Si no puedes separate del autoengaño hipócrita, nunca tendrás éxito como mago, mucho menos como Satanista.
La religión Satánica no sólo ha levantado la moneda -le ha dado la vuelta por completo. Por lo tanto, ¿por qué debería apoyar los mismos principios a los cuales se opone por completo, llamándosele con un nombre que no fuese uno que se sea acorde con las doctrinas revertidas que integran la filosofia Satánica? El Satanismo no es una religión de luz blanca; es una religión de la carne, lo mundano, lo carnal -todo lo cual está regido por Satán, la personificación de la Vía de la Mano Izquierda-.
Inevitablemente, la siguiente pregunta que se hará es: "Concedido, no puedes llamarlo Humanismo porque el Humanismo no es una religión; ¿pero por qué tener una religión primero que todo, si todo lo que hacen es lo más natural del mundo? ¿Por qué no hacerlo y ya?".
El hombre moderno ha avanzado mucho; se ha desencantado con los dogmas sin sentido de las religiones del pasado. Estamos viviendo en una era de conocimiento. La psiquiatría ha avanzado a grandes pasos para ilustrar al hombre sobre su verdadera personalidad. Estamos viviendo en una era de conciencia intelectual como ninguna que el mundo haya visto.
Esto está bien, y tanto mejor -PERO hay una pequeña falla en éste nuevo estado de conciencia-. Una cosa es aceptar algo intelectualmente, pero aceptar la misma cosa emocionalmete es algo completamente distinto. La única necesidad que la psiquiatría no puede llenar es la necesidad inherente del hombre de crear emociones a través del dogma. El hombre necesita de la ceremonia y del ritual, de la fantasía y del encantamiento. La psiquiatría, a pesar de todo lo bueno que ha hecho, ha privado al hombre de la fantasía y el asombro que en el pasado le daba la religión.
El Satanismo, dándose cuenta de las necesidades actuales del hombre, llena el enorme vacío gris que existe entre la religión y la psiquiatría. La filosofía Satánica combina los fundamentos de la psicología y la creación honesta de emociones, o dogma. Le da al hombre la fantasía de la que tanto necesita. No hay nada malo con el dogma, con tal que no esté basado en ideas y acciones que vayan completamente en contra de la naturaleza humana.
La forma más rápida de viajar entre dos puntos es la línea recta. Si todas las culpas que se han construido pudieran convertirse en ventajas, ello elimina la necesidad de purgar intelectualmente a la psique en un intento de limpiarla de esas represiones. El Satanismo es la única religión conocida por el hombre que acepta al hombre tal como es, y promueve la idea de convertir algo malo en algo bueno, en lugar de hacer el mayor esfuerzo posible para eliminar lo malo.
Por lo tanto, después de evaluar intelectualmente los problemas a través del sentido común y partiendo de lo que nos ha enseñado la psiquiatría, si aún no puedes librarte emocionalmente de la culpa injustificada, y pones tus teorías en acción, aprenderías a hacer que tu culpa trabaje en tu propio beneficio. Deberías actuar según tus instintos naturales, y entonces, si no puedes actuar sin sentirte culpable, goza de tu culpa. Esto puede sonar como una contradicción de términos, pero si lo analizas con cuidado, la culpa puede añadir muchas veces un estímulo a los sentidos. Los adultos harían bien en aprender una lección de los niños. Muchas veces, los niños disfrutan haciendo lo que saben que se supone no deberían estar haciendo.
Sí, los tiempos han cambiado, pero el hombre no. Las bases del Satanismo siempre han existido. Lo único que es nuevo es la organización formal de una religión basada en las necesidades universales del hombre. Durante siglos, se han dedicado magnificas estructuras de piedra, cemento, mármol y acero a la abstinencia del hombre. Ya es hora que los seres humanos dejen de luchar entre sí, y dediquen su tiempo a construir templos diseñados para las indulgencias del hombre.
Aunque los tiempos han cambiado, y siempre lo harán, el hombre sigue siendo básicamente el mismo. Por dos mil años el hombre ha hecho penitencia por algo de lo que, en primer lugar, nunca tuvo que haberse sentido culpable. Estamos cansados de negarnos a nosotros mismos los placeres de la vida que nos merecemos. Hoy, como siempre, el hombre necesita pasarla bien aquí y ahora, en lugar de esperar su recompensa en el cielo. Así que, ¿por qué no tener una religión basada en la indulgencia? Ciertamente es consistente con la naturaleza de la bestia. Ya no somos enclenques suplicantes temblando ante un Dios inmisericorde al que no le importa si vivimos o morimos. Somos personas orgullosas con respeto por nosotros mismos ¡somos Satanistas!

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